lunes, 31 de diciembre de 2007

En Busca De Su Verdadero Amor

¿Que pecho no se conmueve ante cuadro tan sombrío y dulce, que el corazón más bravío a contemplar no se atreve? Hermoso, pálido y errante, el ángel de la noche se avecina, busca sigiloso la dueña del encanto que lo mueve, entre ecos de murmullos de bosques bañados por la luna...

Indaga cauteloso, varado sobre la tranquilidad del lago y misteriosa bruma, tiende las alas con sutil delicadeza, su mirada intensa refleja el amor que a su amada le profesa, sobre espejos de agua clara observa cuan adoración a través de sus ojos a su amor divino le confiesa...

Vago receloso... Husmeando entre la espesura de aquella mística arboleda, mas aún no hay señal alguna de aquel destello que su corazón con ansia busca...

De pronto... del cielo en la inmensa lejanía desfalleciendo viene la extraña luz tenue y blanquecina, tiemblan las aguas cristalinas y él vaguísimo se esfuma, su voz tristezas y consuelo vierte; se humedece el ámbar de sus ojos, auras de vida y ráfagas de muerte...

La hojarasca cruje, y cruje el ramaje tristemente, se agitan a lo lejos las espumas, y la luz vertiente en un abrir y cerrar de ojos se detiene... Divina criatura celestial, al horizonte por vez ultima haz el intento de hallar aquel amor omnipotente...

Son las ansias sin fin, las esperanzas, las ilusiones del amor venidas, las que tiene en profundidad esta alma triste aun paciente, no merma su fe... su corazón no lo detiene...

Y aún envuelto por el frío del oriente, levanta el vuelo en silencioso giro, y al llegar a la adecuada altura, se convierte en oración, lágrima y suspiro...