Él te agarra firme y sorpresivamente con una mano de la cintura y con otra de la nuca, sus dedos entrelazan tu cabello... no te lo esperas, no lo ves venir, lo miras con desconfianza y dudando. Tan sólo una fraccion de segundo trancurre cuando ya te acercó hacia él, sin permitirte reaccionar, te da un beso muy apasionado... parece que vas a salirte de tu cuerpo, el latido de tu corazón retumba en tus oidos, tus piernas empiezan a temblar, en ese momento sabes que no eres más dueña de ti misma...