jueves, 18 de septiembre de 2008

Y El Dolor Pasa Vano

En la abertura de la noche, en la oscuridad de la mañana, en los terrestres inmortales, en los dioses mortales, en la enfermedad continuada, en el nacimiento acabado... los sepulcros de las flores, las matanzas de las esperanzas, los suspiros de los recuerdos, nada es igual, nada es distinto. Todo es nada y nada es todo... suspendidos van, suspendidos estamos mientras los rojos corazones se van quebrando. Haciendolos trizas, quebrándose mutuamente, todos los humanos luchan por sobrevivir, por ser el mejor... y no paran a pensar en sus hijos, en productos de ellos mismos, la sed de poder los domina, los mata lentamente. Despedazan, trituran, derriban, queman, construyen y vuelven a destruir. Juegan con los inocentes, los lastiman, los dejan sin aliento y vuelven a jugar... nunca el dolor les toca, el sufrimiento ajeno no lo conocen, nunca lo han sentido. Escriben y predican como deberian de ser, pero más les intereza como ganar más, como destruir, como matar... las personas diferentes juegan con los alrededores, sufren con ellos, mueren con ellos, pero al mundo frío y sucio no les intereza su situación. Los mata poco a poco. Los obligan a beber la sangre de su prógimo mientras los látigos les despedazan su piel, su carne...