jueves, 3 de enero de 2008

Sola Y Triste Y Abandonada

Estoy destrozada... por dentro hecha pedazos, tu aroma viene a mi memoria... como un recuerdo... y me ata... me envuelve... me atrapa a esta soledad que me desespera... y en un frenesí lúgubre... maldito... tenue... depravado, tus labios finos como navajas... como cuchillos de cristal, se entierran en mí como mil dagas... y mi temple tan suave, como un débil papel quemado se esparce por los aires dejándome ciega y tonta...
Ya no florece mi vida y mi alma se marchita lentamente opacando mis ojos de mirar cristalino y como acuáticos peces se hunden en un mar de lágrimas... y otra vez estoy sola... y triste... y abandonada a mi suerte como un perro, como un mendigo... vivo atada a mi pasado, comiéndome las migajas del olvido... con mi carne hecha pedazos... como mil huracanes... y mi alma muere siendo mi carne, alimento de carroñeros y alacranes...
¿Por qué no te oigo?... ¿Por qué no te tengo?... ¿Es que acaso te he perdido y, solo te tengo en mi recuerdo?... Entonces ¿Por qué te veo?... ¿Por qué te siento tan cerca?... mis manos enloquecen cada vez que te toco y, mi cuerpo queda hecho añicos cuando, con mis dedos fríos, te recorro entero... como un soplo... y tú con sonrisas me respondes... ¿Es que acaso alucino?... ¿Es que acaso te sueño?... Cuando de tu boca de niño dulce salen palabras tan bellas... como susurros... como cantos de aves... y es tanto te amo... tanto te lloro... tanto te imploro... como un lobo emancipado que te aúlla... que te clama... que vuelvas pronto... mi amado Sol... mi señor...