miércoles, 21 de marzo de 2007

Una Mujer

Quiero verte, te necesito conmigo... camino a la luz de la noche. Tu habitación está sombría y helada, pero se que al final del viaje tu calor me reconfortará. Mi vestido de seda se mueve como el viento y notas como va rozando mis caderas. Quieres estar entre ellas, pero todavía no es tiempo. Comienzo lentamente a sacar todo eso que me estorba y vas notando como mis pechos se acercan cada vez más a ti. Mi cuerpo está agitado, deseoso del tuyo, de tu piel, de tus manos, tus caricias. Sigo caminando. El fuego que hay en mi no me deja respirar. Lentamente te tomo entre mis brazos y comienzo a sentirte en mi boca. La humedad de mis labios roza tu piel. Comienzo a bajar lentamente y cada paso que doy mi deseo se hace más fuerte. Hasta que mi destino final, lentamente se hunde en mi...